¿Se nos ha olvidado cómo compartir?

¿Se nos ha olvidado cómo compartir?

El que piense que a la sociedad moderna le tomó tanto tiempo llegar a la filosofía del sharing está equivocado. Compartir va más allá del mantra eterno de las aulas de preescolar, hemos compartido durante toda la historia: las bibliotecas, mercados populares, locutorios, tiendas de artículos usados, clubes sociales nacen de la necesidad de compartir por el simple hecho de ser humanos.

Sin embargo, las nuevas generaciones han descubierto que no compartimos lo suficiente. Movidos por la recesión económica, la escasez de recursos, el impacto ecológico de la economía de materiales y la nueva fluidez de las comunicaciones, han surgido focos de conciencia que incentivan a compartir cada vez más.

Entonces surge la pregunta… ¿qué más podemos compartir? Y la respuesta es inmediata: ¡casi todo! Existen grupo que se ahorran el viaje semanal al súper y hacen la compra de manera conjunta directamente al distribuidor, existen colectivos que intercambian ropa, libros, equipos deportivos; hay vecindarios que crían a sus propios animales, empresas que incentivan a sus empleados a compartir el espacio de trabajo, servicios en internet para compartir música, vídeos, presentaciones corporativas, fotos; y, por supuesto, cada vez más gente comparte su coche.

¿Cuánto cuesta tu coche?... piénsalo dos veces  

Lo que antes era un símbolo de libertad se convierte cada vez más en un lastre innecesario y un gasto excesivo: hay que comprar el coche, buscar dónde aparcarlo, echarle gasolina, contratarle un seguro, llevarlo al taller, un gasto que puede llegar hasta los 800€ mensuales… ¿Y todo eso para qué?, ¿Cuánto tiempo del día estás realmente utilizando tu coche?, ¡solo un ahora al día! Y de aquí surge la pregunta definitiva ¿qué nos interesa más, la propiedad o el disfrute?
El carsharing es la única alternativa que ahorra costes y reduce la huella de carbono sin sacrificar comodidad y cada vez más personas se dan cuenta de ello: en 2009, por primera vez, el número personas que se deshizo de su coche fue mayor que el número de personas que compró un vehículo privado y se estima que ese mismo año el uso del carsharing disminuyó 482170 toneladas de dióxido de carbono en el ambiente*. Ese es el tipo de cifras que vale la pena conocer, divulgar e incentivar.
En Bluemove queremos que recorras que Madrid, que vivas la ciudad, que conozcas todos sus rincones y aproveches todas sus oportunidades gastando lo menos posible y sin contaminar más de lo indispensable. Ya seas particular o empresa, tengas coche o no, vivas solo o con tus cinco hijos, en el centro de Madrid o en las afueras, seguro te conviene montarte en uno de nuestros bluecars y conducir hacia el futuro del sharing.
*Datos extraídos de http://futureofcarsharing.com/