Los jóvenes madrileños anteponen Internet a tener un coche propio

Los jóvenes madrileños anteponen Internet a tener un coche propio

Así lo revela el estudio realizado por Bluemove Carsharing y Doymo, “La cultura del coche en propiedad en la sociedad”.

La próxima vez que juegues con tu hijo, con tu sobrino o con tu hermano pequeño, haz este experimento: ponle un Micro Machine y un iPhone en la misma mesa, a ver qué prefiere. Nosotros lo hemos probado y el resultado es abrumador a favor del invento de Steve Jobs. En ese diminuto cacharro está todo, y ellos lo saben. El coche, como artículo de juego y entretenimiento, ya no tiene aquella magia de antaño para los niños de ahora. Para los jóvenes tampoco, también lo hemos comprobado. Pero para ello hicimos un experimento un poco más sesudo que la prueba del Micro Machine y el iPhone. Como bien sabéis, en Bluemove Carsharing presentamos esta semana un informe sobre movilidad, “La cultura del coche en propiedad en la sociedad”. Lo hicimos en conjunto con Doymo, una compañía referente en investigaciones sobre movilidad sostenible. Y uno de los datos más curiosos que arrojó dicha investigación es que los jóvenes madrileños prefieren Internet a tener un coche en propiedad. Para ser más precisos, el 61% de los jóvenes madrileños con edades entre 18 y 25 años prefiere tener acceso a Internet que un coche propio aparcado en la puerta de su casa. Incluso, los adultos de entre 25 y 40 años también se decantan por la banda ancha, aunque en menor medida: un 59% ante el 40%. ¿Os imagináis lo que opinarán los niños de hoy dentro de unos años, cuando puedan conducir? Un hogar con WiFi y sin garaje, eso parece indicar la investigación que quieren esos jóvenes. Y la tendencia no crece solo en Madrid. En 2012, la empresa norteamericana de carsharing Zipcar, realizó un estudio que obtuvo resultados muy similares al de Bluemove. En ese caso, la estadística reveló que los jóvenes norteamericanos entre 8 y 34 años, los llamados Millennials (nativos digitales), preferían claramente sus smartphones (con la debida conexión a Internet) a tener un coche en propiedad. Hubo un tiempo en el que los niños jugaban con Micro Machines y los adolescentes querían llegar cuanto antes a los 18 años para poder, al fin, conducir cochazos que les ayudasen a ligar. Aunque parezca anacrónico, esto ocurrió. Aquí y en Estados Unidos, en todo el mundo. Los anuncios de coches, con mujeres hermosas orbitando alrededor de los vehículos (y sus conductores), lo certifican. Pero hoy los jóvenes saben que hasta para ligar es mejor tener Internet. Allí la gente se conoce y decide quedar en un bar a por el primer café, a ver qué tal funciona la cosa. Da igual si llegan en metro o bicicleta al bar, lo importante es ser ocurrente en el WhatsApp. Y para eso el 3G o tener WiFi es fundamental. Volviendo al estudio, nos gustaría conocer vuestra opinión. A lo mejor no habéis tenido la suerte de ser carne de encuestador y tenéis una opinión diferente. Os escuchamos. En Bluemove Carsharing pensamos que el cambio de hábito ha llegado para quedarse. Y también sabemos que para que el experimento del Micro Machine y el iPhone sea completo falta un elemento que ponerle delante a ese niño para que decida con qué jugar: una bicicleta. Y por supuesto, las ganas de sus padres de sacarle a dar una vuelta. En ese caso, gana la bici de calle. Eso sí, es importante que para que los paseos en bici sean reconfortantes hay que desatascar la ciudad de coches y devolverle las calles a los peatones. En eso estamos. ¿Nos ayudáis?