La Energía Azul, el progreso para el sector de la energía oceánica renovable

La Energía Azul, el progreso para  el sector de la energía oceánica renovable

La principal idea de los holandeses es ofrecer una central eléctrica de salinidad en la desembocadura del río Rin y canalizar consigo el agua del Mar del Norte

Los investigadores todos los días buscan nuevas formas de abastecimiento de energía sin causar impactos graves en la tierra y uno de los descubrimientos ha sido la energía azul. Cuando el agua dulce entra en contacto con el agua marina, genera una gran cantidad de energía que luego se aprovecha para generar energía de forma renovable. Este experimento se centra en las desembocaduras de los ríos donde se concentra gran cantidad de agua dulce que luego da con el agua salada del mar. Este proceso físico-químico es llamado ósmosis.

El proceso empieza con una membrana que retiene los iones de sal y permite el paso del agua entre 2 tanques que contienen agua dulce y salada respectivamente. Con ello se observará un flujo neto de agua hacia el lado del agua salada. Si el tanque de agua salada se mantiene con un volumen fijo, la presión se incrementaría hasta un máximo teórico de 26 bares y con ello obtenemos una presión equivalente a la de una columna de agua de unos 270 metros de altura.

La energía azul presenta un gran potencial de futuro, sobre todo en ríos con gran caudal y por ello,  noruegos y holandeses están al tanto y son muy conscientes de ello. La principal idea de los holandeses es ofrecer una central eléctrica de salinidad en la desembocadura del río Rin y canalizar consigo el agua del Mar del Norte. Este escenario nos lleva a unos cálculos que hablan de una producción de potencia de 1 GW, suficiente para abastecer de electricidad a más de 600.000 familias.

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