El imparable crecimiento del consumo colaborativo en las ciudades

El imparable crecimiento del consumo colaborativo en las ciudades

El consumo colaborativo podemos decir que es estilo de vida que se está afianzando en la sociedad y se basa en el intercambio de bienes y servicios. Todo esto viene dado gracias al asentamiento en el panorama de las aplicaciones y plataformas digitales en teléfonos móviles o tablets.

Esto supone un cambio en la mente de todos, principalmente en los hábitos de consumo marcado por el cambio de un escenario de consumismo individualizado hacia nuevos modelos llevados a cabo por las plataformas de tipo Peer to peer.

Toda compartición o intercambio tiene unas barreras que cada día se van superando gracias al comportamiento social y el uso de las redes sociales como herramienta. Los perfiles de usuarios son muy importantes, tanto por el boca a boca como en sus valoraciones y referencias online. Esto da origen a nuevas maneras de relación y de intercambio de bienes lo que parecía impensable en años atrás.

Los mejores ejemplos en estos momentos puedes verlos en la nueva filosofía de sistemas como el carsharing o alquiler e coches por horas o el carpooling  (copropiedad de los automóviles).

Según la revista Time, el consumo colaborativo es una de las diez grandes ideas que cambiarán el mundo en un futuro empezando por el presente. Para MIT la economía colaborativa tiene un potencial de unos  110.000 millones de dólares, estando hoy en los 26.000 millones. Y Thomas Friedman, como columnista del New York Times,  cree que la economía colaborativa «crea nuevas formas de emprender y también un nuevo concepto de la propiedad».

Tenemos que tener muy presente los modelos de consumo colaborativo, los cuales van a seguir creciendo sin parar ayudando a la economía en estas épocas de crisis, llevando de la mano a la sostenibilidad en las ciudades.