El caso AirBnb en Nueva York

El caso AirBnb en Nueva York

Un fiscal acusa a la plataforma de competencia desleal y de ser una tapadera de alojamientos de bajo coste.

Nueva York va a por AirBnb. Tras haber forzado el cierre de más de 2.000 alojamientos en la plataforma, ahora el fiscal general del Estado les acusa de ser una tapadera de alojamientos bajo coste. Ni consumo colaborativo ni ideas románticas y democratizadoras. Las autoridades de Nueva York aseguran que además del engaño, AirBnb viola normas como la que impide un alquiler inferior a 29 días. La guerra no ha hecho más que empezar.

 

El sector hotelero lleva tiempo poniendo el grito en el cielo. Acusan a la página web de competencia desleal. Según AirBnb, casi el 90 por ciento de los anuncios publicados son de anfitriones que alquilan sus pisos. Para el fiscal general,  existen cierto tipo de irregularidades, como el hecho de que varios apartamentos o habitaciones no pagan impuestos por los alquileres.

 

Uno de los principales argumentos del fiscal es que la oferta de pisos para alquilar es desproporcionada. En el caso concreto de Nueva York, hablamos de 19.522 anuncios y 15.677 propietarios. Las autoridades creen que algunos usuarios están alquilando pisos de bajo coste y los hacen pasar por viviendas de particulares. En cualquier caso, parece bastante temerario acusar al emprendimiento de tapadera, cuando la idea nació como una forma de conectar a personas que quieren viajar de forma más económica, sí, pero también con otra filosofía de vida, en la que no entran hoteles franquicia ni visitas guiadas por las ciudades. El usuario de AirBnb suele ser un joven que busca experimentar las ciudades y destinos donde viaja no como un turista, sino como un ciudadano del mundo. 

 

Por su parte, el fundador de AirBnb, Brain Chesky, pidió que antes de acabar con un emprendimiento como el suyo, hay que entender de qué se trata. En apenas seis años, la empresa ha alcanzado una valoración de 2.500 millones de dólares. AirBnb se encuentra en casi 200 países y pone a disposición de los usuarios cerca de medio millón de propiedades. Es una de las puntas de lanza del consumo colaborativo. Como es el caso de Bluemove Community, que facilita el uso de un coche entre varios vecinos, AirBnb pretende redefinir la nueva economía, eliminando intermediarios y poniendo en contacto a miles de personas con interés afines.

 

Y vosotros, bluemovers, ¿qué opináis? ¿Es AirBnb una tapadera o una plataforma de consumo colaborativo que elimina intermediarios y conecta personas?

 

Alejandro López Rethen.