El carril bici que dará sustento a las infraestructuras públicas a base de energía solar

El carril bici que dará sustento a las infraestructuras públicas a base de energía solar

En artículos anteriores hemos visto que Holanda tiene muy clara la dirección que tiene que tomar y no es otra que ser uno de los países más sostenibles del mundo. Apuesta por las energías renovables ya que son su prioridad aunque tiene en cuenta uno de sus problemas, es un país muy poblado. Cada metro de asfalto tiene que ser optimizado al máximo y eso han hecho con la ubicación de la instalación de paneles solares en los carriles bici.

La primera calle solar del mundo cuenta con una inversión de 3 millones de euros, y nace con vocación de futuro de cara a las renovables. Holanda cuenta con un total de cerca de 40.000 kilómetros de carril bici repartidos por todo el país que podrían servir de futura ubicación de paneles solares. Con ello, vemos que el país se muestra muy convencida que el futuro es la movilidad sostenible, por parte de las bicicletas, y un desarrollo tecnológico por parte de los paneles solares.

La empresa holandesa responsable del SolarRoad afirma que con la electricidad diaria generada por este carril bici se pueden cubrir las necesidades eléctricas de hasta tres casas. Primeramente se tratara de un tramo de pocos metros con posibilidad de extrapolar este sistema al resto de infraestructuras del transporte en bicicleta de la ciudad. Esto conllevará una gran instalación a todo tipo de pavimentos y revestimientos del espacio urbano lo que daría una autosuficiencia energética a las infraestructuras públicas urbanas.

El carril bici está formado por una serie de placas prefabricadas de hormigón de metro y medio  por dos metros y medio, en cuya cara superior incorporan una banda de cristal de un centímetro de espesor, resistente a la lluvia, el hielo e incluso, al tráfico.

Debajo de la capa de vidrio templado de seguridad se encuentran las células solares de silicio cristalino que transforman en energía eléctrica la luz del sol, con un rendimiento anual de 50kWh por metro cuadrado. Estas placas estarán conectadas a una central de almacenamiento desde la que se suministrará energía y darán sustento al alumbrado público de la ciudad.